Un dia, Una isla

Una excursión que no puede faltar durante tu estancia es una escala en una isla. No es posible conocer Morbihan si se le da la espalda a sus 900 kilómetros de costa atlántica y sus innumerables islas. La leyenda cuenta que hay tantas islas como días del año, ¡así que no puedes perderte al menos un día a la manera isleña! Algunas ideas...

BELLE ÎLE EN MER, LA BIEN NOMBRADA

Saliendo de Quiberon, Vannes o Port-Navalo, deja el coche en tierra y embárcate para un día en la naturaleza. A la llegada al puerto de Le Palais, las fortificaciones y la ciudadela Vauban se presentan ante ti. En este histórico escenario, el balanceo de las barcas marca el ritmo de la isla. Coge el autobús o alquila una bicicleta y descubre los sitios que forman la riqueza de la isla: las agujas de Port-Coton à Bangor, los caminos costeros, la costa salvaje, el puerto típico y colorido de Sauzon, las playas escondidas al final de las calas... Todo ello te hará desear prolongar tu estancia.

L’ÎLE DE HOUAT, O CUANDO EL MAR ALIMENTA AL HOMBRE

L’île de Houat es el paraíso para los amantes del mar y la naturaleza. Es muy sencillo: no verás ni un solo coche. Aquí los desplazamientos son lentos y respetuosos con el medio ambiente. La isla se nutre de tanta riqueza marina que hace todo lo posible por preservarla. Puedes echar un vistazo al Eclosarium para convencerte: ahí, la relación entre el hombre y el océano es hasta íntima. A pie, puedes tomar el camino que atraviesa la isla y relajar los dedos de los pies en las playas de arena fina...



L’ÎLE D’HOËDIC, LA ISLA DE LAS FLORES

A una hora de la costa, la isla de Hoëdic te garantiza la evasión. El camino costero te permite recorrer la isla a pie : una impresionante vista al mar y la calma del horizonte. Hoëdic rezuma tranquilidad y huele a vacaciones. Dependiendo de la temporada y la floración, las dunas se llenan de colores... En el corazón de la isla, las calles reflejan la vida isleña. Puedes aprender más sobre la isla visitando la fortaleza Hoëdic, propiedad del Conservatoire du Littoral. ¡Entre paseos, playas e historia, el día se presenta ocupado!

L’ÎLE DE GROIX, LA ISLA DE LOS GRANATES

¡Embarca en en Lorient con destino a l’île de Groix! Esta "piedra" de reconocida rareza mineralógica invita a visitarla. Llegando a Port-Tudy, te verás atraído por este pequeño puerto pesquero típico de Bretaña y sus casas de múltiples colores. Hay que decir que la historia de la isla está muy relacionada con la pesca y con los recursos que ofrece, ¡hasta el punto de que un atún hace las veces de veleta de la torre del reloj! Para disfrutar del mar, podrás escoger entre ostras y abalones Groix Haliotis, o chicharrones y sopas hechas en Groixet Nature… Decididamente, el mar sabe bien en Morbihan.

L’ÎLE AUX MOINES, LA PERLA DEL GOLFO DE MORBIHAN

Original por su forma en cruz, la mayor de las islas del Golfo de Morbihan se recorre a pie o en bicicleta. Desde el muelle, los caminos costeros invitan a pasear y a descubrir : la vasta playa con sus cabinas coloridas, el cromlech de Kergonan y sus secretos, el pico de Penhap con vistas a la península de Rhuys... En pocas palabras, podrás caminar, nadar, deleitarte con magníficas vistas y disfrutar de ostras con los pies en el agua. ¡Vacaciones en estado puro!

L’ÎLE D’ARZ, LA ISLA DE LOS CAPITANES

Pequeña en tamaño pero grande en su historia, l’île d’Arz se encuentra encajada en el corazón del Golfo de Morbihan. A poca distancia de Vannes, Arz es un lugar propicio para la navegación y los placeres náuticos. En tierra, los caminos te llevarán de playas y miradores al encuentro de una naturaleza virgen y hoy en día en pleno florecimiento agrícola. No abandones la isla sin visitar el molino de mar de Berno, ahora restaurado y listo para moler el grano. ¡Si te apetece un cambio de paisaje por un día, aquí lo tienes!