Ile de Houat © X. Dubois

Houat

En complicidad con su hermana pequeña Hoëdic, Houat marca su independencia distanciándose del continente al que estaba unida originalmente. A 14 kilómetros de las costas de Quiberon, es necesario navegar para llegar a este islote que alberga a 250 habitantes durante todo el año, y aún menos árboles. Aquí, las piedras, los páramos, el viento y el mar reinan y dialogan constantemente, a veces discutiendo para después reconciliarse. Será testigo de fragmentos de sus conversaciones mientras pasea por la costa y las playas: sepa solo que hay que permanecer atento para captar los matices y secretos. Una sensación de fin del mundo flota en el ambiente…

Si le gusta escuchar, visite el puerto de Saint Gildas tras un día de pesca, cuando los contenedores se apilan en los muelles: langostas, centollos y cangrejos parecen conversar y cantar las alabanzas del mar, que son repetidas a coro por los marinos en los pequeños cafés del puerto…;


  • Pesca en la isla de Houat


  • Senderismo en la isla de Houat

Su estancia en el corazón del océano suena como una invitación al descubrimiento. Añada al placer visual la curiosidad de los sabores, y déjese tentar por una degustación de frutos del mar. Aquí, el mar se sirve en plato: ¡no hay dudas sobre su procedencia! En cuanto al senderismo, el recorrido por la isla es necesario para tomarle el pulso a esta tierra sometida a los caprichos del océano. Al este se encuentra una inmensa playa de arena fina de 2 km de longitud y con unos colores dignos de los mares del sur: agua clara y turquesa, cálida arena dorada… ¿A que invita a la relajación? Los paisajes del sur de la isla son más abruptos: acantilados y calas se alternan para confirmar el carácter salvaje de la isla de Houat. Aquí la naturaleza es soberana y solo tenemos una cosa en mente: ¡conservarla aún más! Por supuesto, la isla de Houat le ofrece más que unas vacaciones: ¡un auténtico homenaje a la naturaleza y a las personas que saben escucharla!

  • Revuelta en la isla de Houat © X. Dubois

    Revuelta en la isla de Houat

  • Una cala de fondeo en la isla © M. Schaffner

    Una cala de fondeo en la isla

  • Primavera en la isla

    Primavera en la isla

LAS ZONAS COSTERAS INELUDIBLES

Mientras recorre la isla, tómese un momento para hacer una pausa. Puede elegir entre un baño en la hermosa playa de Treac’h Er Goured o salir a explorar la flora de las dunas. Aunque, mejor pensado… ¿por qué elegir?

ASPECTOS DESTACADOS DE LA VIDA CULTURAL

Aquí también, el mar y la naturaleza son el centro de las festividades. La Ruta de la amistad pasa por aquí cada 2 años, ¡visítenos en 2015! El Eclosarium es un espacio museográfico que le ofrece una inmersión única y original en una gota de agua de mar para descubrir el mundo del plancton, ¡tan importante para la vida en los océanos! También es una buena ocasión para descubrir todos los tesoros de la isla.

NAVEGAR HASTA HOUAT

En la actualidad, hay varias compañías marítimas que ofrecen travesías hacia Houat: la Compagnie Océane durante todo el año con salida desde Quiberon, y la Navix-Compagnie des Iles o Les Vedettes du Golfe, en julio y agosto, con salida desde varios puertos (Vannes, Locmariaquer y Port-Navalo). El barco taxi Atmos’Air Marine también enlaza con Houat desde Belle-Île. De 25 a 30 zonas de amarre y otros fondeaderos individuales están disponibles en el puerto de Saint-Gildas, donde atracará. Atención: está prohibido fondear en las playas de Treac’h er Goured y Treac’h er Salus (ver mapa hidrológico n.° 7033): son zonas de cableado.

MOVERSE POR HOUAT

Houat se descubre únicamente a pie o en bicicleta, ya que los vehículos a motor están prohibidos en la isla. ¡Qué mejor modo para descubrir los tesoros de la isla! Aquí, la naturaleza es omnipresente, todo huele a mar. Para alquilar una bicicleta, contacte con Annick Le Fur o tome un autobús municipal que le asegura el trayecto desde el puerto a la ciudad o al camping. Aproveche su estancia para empaparse plenamente del lema de Houat: “Ag er mor e viuamb” (“Del mar vivimos”).