A lo largo de la costa de la isla de Hoedic © M. Schaffner

Hoëdic

Con 2,5 km de largo y tan solo 1km de ancho, la isla de Hoëdic parece demasiado frágil en mitad del océano Atlántico. Pero esta pequeña gota de tierra entre las olas hace más que sobrevivir: expresa su personalidad en armonía con los elementos: a veces suave y frágil, con sus playas de fina arena y aguas de color turquesa, y a veces fuerte e impetuosa, con sus rocas y fortificaciones. Es, por cierto, entre los muros del fuerte construido en el siglo XIX y que alberga hoy una casa rural, donde podrá descansar durante su estancia aventurera. Cobijada entre las dunas, esta propiedad del Conservatoire du Littoral le permitirá también descubrir el patrimonio excepcional de la Isla de Hoëdic. Aquí y allá encontramos construcciones históricas que dan total libertad a la vegetación.

La isla posee una rara variedad botánica: lirios de mar y centaureas colorean las dunas al ritmo de las estaciones. ¡Qué hermoso cuadro!

  • Fachada florida en la isla de Hoëdic © M. Schaffner

    Fachada florida en la isla de Hoëdic

  • Rutas de senderismo © M. Schaffner

    Rutas de senderismo

Si una escapada a la isla de Hoëdic es una auténtica invitación a vivir una aventura, también será la ocasión de cruzarse con otros curiosos con los que podrá intercambiar experiencias de sus viajes y descubrimientos por el mundo. Entre relatos increíbles y noticias únicas, la noche se hará corta y, cuando por fin se duerma, soñará con navíos de 3 mástiles surcando las olas. Al día siguiente, se despedirán con la promesa de volver a verse… lo que ocurrirá ese mismo día, ya que esta isla tiene solo 120 habitantes ¡y hay muchas posibilidades de que vuelvan a cruzarse! Los reencuentros no son solo fruto de la casualidad…

Sin embargo, a pesar de su pequeño tamaño, la isla de Hoëdic también puede brindarle algunos instantes de soledad bien recibida. Como un auténtico Robinson, podrá disfrutar de una playa para usted solo. ¡Todo un lujo, ya que estas ocasiones no se presentan a menudo! ¿Sabrá disfrutar de este mágico instante?

¿Y si pudiera desconectar de todo a tan solo una hora del continente? ¡Embarque de inmediato!

 

  • El fuerte de Hoëdic © Y. Le Gal

    El fuerte de Hoëdic

  • La isla de Hoëdic vista desde el cielo © Y. Le Gal

    La isla de Hoëdic vista desde el cielo

  • Flora de la isla de Hoëdic © M. Schaffner

    Flora de la isla de Hoëdic

LAS ZONAS COSTERAS INELUDIBLES

En el corazón de la isla, el fuerte Louis Philippe, propiedad del Conservatoire du Littoral, ofrece al visitante múltiples ocasiones para descubrir el patrimonio natural y cultural de Hoëdic a través de numerosas salidas y exposiciones permanentes y temporales. ¡Aunque también podrá disfrutar de su estancia en total tranquilidad!

MOMENTOS CLAVE DE LA VIDA CULTURAL

Cada año, entre Houat y Hoëdic, el 15 de agosto tiene lugar un gran evento naval con motivo del bautismo de las nuevas embarcaciones. Numerosos buques y barcos de pesca embarcan y llenan sus cubiertas de visitantes y curiosos que pueden así participar en la ceremonia.

A Hoëdic se puede acceder gracias a las compañías marítimas que ponen a disposición del público múltiples opciones de ruta con escala en Houat: Compagnie Océane, durante todo el año, con salida desde Quiberon, y Navix-La Compagnie des Îles y Les Vedettes du Golfe, en julio y agosto con salida desde varios puertos (Vannes, Locmariaquer y Port-Navalo). El barco-taxi Atmos’Air Marine también llega a Hoëdic partiendo desde Belle-Île. Estas embarcaciones le dejarán en el puerto de Argol y en el puerto de La Croix, en el que atracan tanto barcos de pesca como embarcaciones de recreo. Los fondeaderos en boyas con triple amarre están disponibles para los navegantes de recreo. Para más información, puede contactar con el Ayuntamiento o la Compagnie des Ports du Morbihan.

Para visitar Hoëdic no se necesita coche. La isla se puede descubrir a pie, tanto en invierno como en verano, a lo largo de sus 8 km de costa. La isla invita a callejear y fantasear. El tiempo parece haberse detenido en ella, ¡aprovéchelo!