Vista aérea de la Trinidad sobre Mar © Auteurs de vues.

La Trinité-sur-Mer, su próximo destino

Tanto si tiene planeada una escapada de fin de semana como si desea pasar unas vacaciones en esta región, descubra La Trinité-sur-Mer, navegue entre playas y puertos y realice las actividades de ocio que desee.

La Trinité-sur-Mer, ¡a toda vela!

Conocido por marineros de todas las latitudes, el puerto de La Trinité-sur-Mer se puede vislumbrar desde el Puente Kerisper, que cruza sobre el río Crac’h a más de 200 metros de altura. Un verdadero museo a cielo abierto por donde navegan veleros, lanchas y yates procedentes de diversos destinos y de todos los tamaños.

Los transeúntes observan admirados y muchos sueñan con soltar amarras y zarpar rumbo a destinos lejanos, lo cual tampoco sería mala opción para unas vacaciones…

Y si realmente le apetece aprender a navegar, podrá hacerlo en cualquiera de las numerosas escuelas de vela de La Trinité-sur-Mer.

¡Cálcese las botas, póngase el impermeable y tome el control del barco, capitán!

Tal vez no consiga alcanzar el nivel como para competir en la célebre Spi Ouest-France, ¡pero sí que podrá comenzar a expresarse como un auténtico marinero!

  • Spi Ouest France © Y. Legal

    El spi Ouest France

  • El puerto de la Trinidad sobre mar © M.Jamoneau

    El puerto de la Trinidad sobre mar

La Trinité-sur-Mer, uno de los destinos turísticos costeros más visitados de Morbihan

Si prefiere tierra firme, los restaurantes de la costa le mostrarán el mar desde otra perspectiva: ¡con un tenedor en la mano! Deguste la famosa ostra plana, recién extraída de los parques ostrícolas de la ría, sabores yodados para consumir hasta la extenuación. Tras un copioso plato de marisco, nada mejor que un saludable paseo por el sendero de los aduaneros. Sus varios kilómetros a lo largo del canal ofrecen unas impresionantes vistas del puerto, del puente y, algo más lejos, se puede adivinar el comienzo de la Bahía de Quiberon. Abruptos acantilados y paisajes que se transforman al ritmo de las mareas: Pointe de Kerbihan y la casa de los aduaneros, la gran playa de arena dorada de Kervillen, la playa del Men-Dû y la oportunidad de cruzar al islote de Stuhan a través del tómbolo, un banco de arena que emerge a la superficie cuando la marea baja. ¡Y las sorpresas son han hecho más que empezar! Durante su estancia en La Trinité-sur-Mer descubrirá numerosos secretos ocultos de la ciudad. Secretos de ayer y de hoy… Las casas de los pescadores, cuyas fachadas dibujan estrechos callejones, el bosque del Amor o los numerosos dólmenes y menhires que nos recuerdan de dónde venimos... Si finalmente se deja llevar por sus ganas de viajar, le invitamos a sumergirse de lleno en la vida trinitaria durante un fin de semana o algunos días más y disfrutar de las increíbles historias que narran los enamorados del mar que frecuentan el célebre puerto deportivo. Renombrados patrones de barco, apasionados ostricultores, navegantes aficionados o aguerridos pescadores, cada uno aporta su nota de color para ofrecer al visitante la completa paleta cromática que colorea esta localidad. ¡La Trinité-sur-Mer, una ciudad costera llena de color!


  • Pesca a la Trinidad sobre mar © Y. Legal

    Pesca a la Trinidad sobre mar

  • Punta de Kerbihan © A. Lamoureux

    Punta de Kerbihan

  • Vista aérea del puerto © M. Schaffner

    Vista aérea del puerto

Para que su estancia sea de lo más provechosa, la página web del Comité Departamental de Turismo de Morbihan le propone una amplia lista de alojamientos, acogedores hoteles, campings junto al mar o alquileres, para que tenga un sitio donde dejar su equipaje entre travesía y travesía.

Paseo sobre el puerto de la Trinidad sobre mar © A. Lamoureux

 

DESCUBRIR

PRINCIPALES DESTINOS